Carta de socio y Médico Estomatólogo D. JUAN ANTONIO BOLLAÍN GALARZA

Queridos amigos:

Me gustaría agradecer la oportunidad que me ha dado el presidente, D. Antón Perez-Iriondo, de poder escribir unas pocas líneas para expresar mis sentimientos hacia la Sociedad Bilbaina. Aunque por otro lado, debo adelantaros que no poseo las cualidades de redacción de los socios que se han dirigido a nosotros en estos meses de confinamiento.

Mis primeros recuerdos de la Sociedad Bilbaina se remontan a los años en los que era Gerente de la Sociedad D. Esteban Lacoume, amigo de mi difunto padre. Yo apenas tenía 17 años, pero guardo unos recuerdos entrañables de aquella época. Pasé muchas tardes en la discoteca de La Bodega, donde entablé grandes amistades. Algunas de las cuales tengo la suerte de mantener a día de hoy, y con las que a menudo recuerdo las anécdotas de aquel entonces.

Con 22 años ingresé como socio en la Bilbaina debido al fallecimiento de mi padre, recogiendo así el testigo familiar. Asistí ilusionado varios años a las fiestas de gala con la que hoy es mi mujer y en todos estos años he celebrado muchos acontecimientos que recuerdo con cariño. Algunos familiares, como bodas, bautizos o cumpleaños, y otros tan populares como las recepciones de sus majestades los Reyes Magos, donde mi gran amigo Lucio Delgado tantas veces ayudó a entregar los regalos a los niños.

Me considero un afortunado por pertenecer a este club, que yo diría representa el carácter de los Bilbaínos. Gente generosa, orgullosos de su ciudad, señorío, elegancia, educación, personas reservadas que se dan a los demás sin esperar nada a cambio. Cualidades que se han puesto de manifiesto en nuestros socios a lo largo de la historia y que estamos obligados a mantener para las nuevas generaciones. En ese sentido, me gustaría dar las gracias a todo el personal, sin el que sería muy difícil seguir con la línea de valores que caracteriza a este club.

Es verdad que durante unos años he acudido a pocos eventos organizados por la Sociedad, circunstancias varias no me lo han permitido. Sin embargo, en ningún momento he dejado de sentirme miembro de la misma. Pienso que cuando uno es miembro de la Sociedad Bilbaina lo es siempre, independientemente de acudir o no a su sede de la calle Navarra.

Debo agradecer a la actual Junta directiva su buen hacer para conseguir el objeto de esta Sociedad, procurando, tanto a nivel cultural como gastronómico, motivarnos a todos los miembros a acudir al club. Reconozco que conmigo lo han conseguido.

Estos últimos años he podido asistir a distintas actividades que se han realizado siguiendo las nuevas ideas de expansión, entre las que me gustaría destacar los viajes a Londres y París. He conocido clubes extranjeros con los que mantenemos relaciones de intercambio de las que apenas había disfrutado hasta el momento. Qué bien fuimos recibidos en los diferentes clubs y lo mucho que disfrutamos en los viajes, una maravilla.

Han sido meses complicados, y por las últimas noticias de brotes aislados, parece que aún no ha terminado. Debemos seguir en alerta para minimizar su propagación hasta que llegue la ansiada vacuna. Depende de nosotros, pero confío en que superemos esta situación y podamos retomar la actividad del club con normalidad.

No me gustaría despedirme, sin hacer una mención especial a mi amigo, y señor donde los haya, Ignacio Barainca. Nos ha dejado muy joven. Amante de su Bilbao, que manifestaba, y de qué manera, en su Sociedad Bilbaina.

Juan Antonio Bollaín Galarza

SOCIO Y MÉDICO ESTOMATÓLOGO

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